En la madrugada del jueves 11 de octubre del 2012 entregué la reseña del episodio piloto de Arrow, y ese mismo día el administrador y dueño del sitio, Saki, la puso on-line. Esa sería mi 1er reseña oficial para Tierra Freak como columnista regular y el puntapié inicial de un compromiso con Saki y con ustedes, los lectores y visitantes de este sitio, que he intentado honrar en tiempo y forma… aunque no siempre lo he logrado. Ya desde ese día comencé a imaginar cuando y de qué manera podría explayarme en entradas futuras sobre algunas de mis series de T.V. clásicas favoritas, buscando siempre una excusa válida de la mano de un anclaje con el presente que tuviera que ver sobre todo con algún aniversario o festejo relacionado con dichos shows. Es así como pude clavar una entrada sobre Buffy, una sobre los X-Files, una sobre Firefly e incluso me las ingenié para hablar un poco sobre Lost y sobre The Sopranos, aprovechando el deceso del enorme Gandolfini y haciendo tripa del morbo. Pero tengo que sincerarme con todos ustedes: fallaba estrepitosamente y cada semana me decepcionaba a mí mismo por no encontrar una razón para rendirle un justo homenaje a una de mis series cabeceras, a uno de los shows que defenderé a capa y espada hasta el día en que la parca se apodere de mi alma, y ahora FOX, esa señal de cable que tantas veces he bardeado en este sitio –y fuera de él también- me ha otorgado la excusa perfecta. Por supuesto estoy hablando de 24, y sobre todo de Jack Bauer, que para tranquilidad del buen americano está de regreso para protegernos de esos putos terroristas.
