El 2 de julio de un lejano 2019 se estrenaba Spider-Man: Far From Home (2019), la producción de Marvel Studios que funcionaba como un epílogo de Avengers: Endgame (2019), y en retrospectiva, la última película que tendríamos en los cines de esta productora durante dos años. Si, nadie podía imaginar en esos meses lo que el mundo entero estaría por vivir meses después. La nueva aventura de Tom Holland/Peter Parker funcionaría como cierre de esta fase y el epílogo de la misma serviría como un anticipo de lo que nos esperaría en la esperada Phase Four... pero eventos de la vida real relacionados con un virus mortal que sumirían al planeta en una pandemia interminable terminarían por modificar la agenda de absolutamente todo el mundo del espectáculo, y eso lamentablemente no excluyó al Dios de Hollywood, Kevin Feige. La aventura cinematográfica en solitario del único Avenger que perdió la vida en este capítulo final del equipo de superhéroes más poderoso del cine sufriría una serie de postergaciones y retrasos ridículos, pero terminaría siendo la punta de lanza del regreso a un vestigio de la vida antes del flagelo apocalíptico.
