Me siento frente al monitor de mi p.c. dispuesto a escribir una de mis reseñas más complicadas, pero acepto el desafío gustoso porque el producto lo requiere. La velocidad y vorágine de los medios actuales, pero sobre todo de la comunión entre internet y la televisión, exige tiempos ridículos de respuesta ante los estrenos por parte del periodismo, y para cuando ésta reseña esté on-line, existirán no menos de 12 artículos similares en castellano (lo sé porque los he leído a todos) y probablemente más de 30 en inglés. La competencia, entonces, es feroz. Acá, en Tierra Freak, desde mi trinchera, haremos un esfuerzo por separarnos del resto.
