Hace un tiempo hicimos dos reseñas con el camarada Logan sobre esos juegos de cartas coleccionables que tanto nos gustaron y fanatizaron hace unos cuantos (bastantes) años. Y a pesar de que él habló de su pasión por Magic The Gathering y yo de la mía por Overpower, de más está decir que también jugué Magic, como otros tantos juegos de cartas coleccionables (salvo por Yu-Gi-Oh! que de sólo ver algunas partidas, sigo sin entender por qué es tan popular).
