En Tierra Freak nos gusta jactarnos de que siempre que el tiempo nos acompaña intentamos acercarles a nuestros lectores asiduos reseñas de material audiovisual relacionado con la temática del sitio que no necesariamente es de consumo masivo. Por supuesto que abundan las entradas dedicadas a shows y películas populares pero también intentamos darle un espacio a aquellas producciones que tienen un perfil menos pronunciado y que pasan por debajo del radar de la mayoría de los televidentes. En relación al género superheróico hemos presentado un par de reseñas dedicadas a películas no tan conocidas y también nos hemos detenido a analizar el recorrido de series realizadas íntegramente en el viejo continente, pero además hemos abordado shows de ciencia ficción muy interesantes que aunque más no sea por el país en el que fueron generados difícilmente hayan llamado la atención del público cautivo que responde a las grillas de shows norteamericanos. Hoy me toca abordar otra serie más que presenta una amalgama de estos dos géneros, una peculiar co-producción Australiana-Neozelandesa que generó críticas dispares pero logró capturar la atención lo suficiente como para renovar para una segunda temporada, y su nombre es Cleverman.
