Hace 10 años este director me voló la cabeza.
Lo raro del caso es que lo hizo con una película filmada en Hungría, hablada en húngaro y con actores que no conocía.
Pero la forma en que logró que me metiera en la pantalla, cómo me olvidé de que estaba viendo una historia tan lejana como un país del que no conozco nada, pero principalmente la manera que tuvo de contarme esa historia, son la razones por las cuales lo sigo en cualquiera de sus proyectos cinematográficos. Sean lo que sean.
